Orígenes

julio 19, 2016

Alimentación saludable y emotiva o “dónde el estómago te lleve”

Verdaguer estuvo de cine y nos ayudó a tomar conciencia de algo que hace mucho que sabemos pero que poco miramos de resolver: “somos lo que comemos”

*Autor: Ruth Troyano

“No te creas todo lo que piensas”

El psiconeuroimmunólogo y fisioterapeuta, Xevi Verdaguer, ejerció de evangelizador de la alimentación saludable y emotiva en el segundo Mercat de Territori Santa Teca. Entre imponentes muros de piedra roja en el altar de la iglesia del Castell Monestir d’Escornalbou (Riudecanyes), Verdaguer convenció a una multitud, ya fiel a sus tesis, de la importancia de cuidar el segundo cerebro: el estómago. No escatimó ni detalles técnicos ni descripciones escatológicas para argumentar que “la clave para estar bien anímicamente está en nuestro intestino y en el equilibrio de las bacterias que habitan en él”.  Según los alimentos que consumimos, las bacterias pueden generar o no la serotonina. Fue, creo, la palabra más repetida en su instructiva charla. La serotonina, la hormona de la felicidad, es un neurotransmisor emocional del que, parece, vamos faltados. Y lo sabemos, o mejor, lo sabe Xevi Verdaguer cuando le describimos nuestras heces.  

“No tienes que controlar tus pensamientos, sólo permite que tus bacterias los controlen por ti”

La falta de serotonina nos hace irritables, nos quita memoria, nos impide un sueño tranquilo, nos conduce a la depresión. Hay que generarla y hay bacterias que estimulan su síntesis, como también la dopamina, la gaba, y la mejora de la memoria y el aprendizaje.

De nuestra alimentación depende nuestra vida emocional, contó Verdaguer. Y afectiva, añadiría yo. Su visión holística de la salud propone substituir antidepresivos y ansiolíticos por un consumo saludable de alimentos, y tratar así el fondo de la cuestión. Atacar lo que nos provoca un estado de ánimo indeseable y que según datos oficiales va ganando terreno entre la población debido a los malos hábitos. Sólo en Cataluña, de 2003 a 2013, el consumo de antidepresivos ha crecido casi un 39%, cerca de un 33% los antipsicóticos, un 28% los hipnóticos y más de un 7% los ansiolíticos.

Prevenir antes que curar, sería la teoría de Xevi Verdaguer. Después de la serotonina, la segunda palabra clave de su conferencia fue el Tryptophan (triptófano), presente en las proteínas y en la leche materna. ¿Pero en qué alimentos más? Calabazas, pipas de calabaza, queso, chía, quesos, cordero, atún, halibut, marisco, huevos, legumbres, avena…

Y luego su discurso fue extremadamente generoso al mencionar con más concreción algunos productos que debiéramos consumir con gran regularidad, algunos hasta a diario, como el  plátano verde, la patata ¡fría!, el arroz, los legumbres ¡fríos! Kéfir, frutos del bosque, sésamo… Todos ellos y alguno más son alimentos antidepresivos. Permiten descansar y reducen los dolores de cabeza, las contracturas… Son saludables. “Debéis regalar alimentos que den vida a las bacterias con regularidad” advirtió Verdaguer, aunque se mostró tolerante con saltarse algún día la norma. Él también lo hace.

*Autor: Ruth Troyano

Me gustó particularmente su defensa del consumo de vino con moderación. Lo hizo en dos ocasiones. Para redundar en su rico contenido en polifenoles, aunque advirtió: “Tenemos que beber vinos de uvas recolectadas en su punto óptimo de madurez, sólo así nos aseguramos que aporten polifenoles”. Y, el segundo motivo que justifica su consumo, es el contenido de resverastrol, un antioxidante que actúa de antiinflamatorio. 

Sugirió beber un vaso de vino a diario y también eliminar el gluten de nuestra dieta. Cambiar por pan de fajol, de arroz, quínoa, amaranto…  

Sólo en ocasiones puntuales recomienda a los pacientes que acuden a su consulta pastillas de cúrcuma y omega 3. Pero aún así recordó que hay alimentos que los llevan incorporados, por ejemplo el pescado azul, rico en O3. 

Su conferencia fue amena, instructiva, didáctica, necesaria… Y escatológica. Pero trató las defecaciones con suma elegancia y humor, hasta el punto de representar el hundimiento del Titánic para afirmar justo después que “las heces ideales son alargadas y se hunden al ritmo del Titánic”. 

Verdaguer estuvo de cine y nos ayudó a tomar conciencia de algo que hace mucho que sabemos pero que poco miramos de resolver: “somos lo que comemos”. Incitó a los asistentes a introducir alguno de sus consejos alimentarios en la dieta porque “si lo hacéis y se repite durante 30 días, habrá algo que durante 30 días habréis hecho bien”.

Y terminó con un desayuno infalible. El que le permite a él estar en forma, tanto física como mental. Tomen nota. Es un buen comienzo para sentirse bien. Y a tenor de lo que propone, yo cambió ya mañana:

  • Kombutxa + zumo de frutas del bosque
  • Plátano verde
  • Chocolate negro (alto % de cacao)
  • Café

O bien

  • Kéfir con frutos del bosque, o frutos secos y aguacate cuando tiene al alcance
  • Tostada de pan de fajol con queso de cabra
  • Chocolate negro (alto % de cacao)

¿Qué es Kombutxa?

*Fuente: Kombutxa.cat

No es la primera vez que Xevi Verdaguer defiende el consumo de kombutxa, un te fermentado natural que en Estados Unidos, en Japón y en Nueva Zelanda venden hasta en los supermercados. En Cataluña la palabra aún resulta extraña para muchos, pero el proyecto Mun Ferments está invirtiendo la tendencia. Toni Sánchez, flying winemaker y enólogo d’El Solà d’Ares, ha elaborado kombutxa con hibiscos y magrana, y jengibre y manzana. Su consumo está recomendado a cualquier hora, solo o combinado y está indicado para todo aquel que quiera mejorar su salud. Es una bebida viva que incorpora cuatro probióticos (antioxidantes, vitamina B, enzimas y proteínas). De hecho, el promotor de la iniciativa es el ingeniero Jordi Dalmau que, al ser diagnosticado del síndrome de Gilbert, empezó un largo camino para identificar alimentos que le permitieran mantener bajo control los efectos del síndrome y rebajar los niveles de colesterol. Kombutxa ha sido determinante para ello.  Más información en  www.kombutxa.cat

 

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