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octubre 26, 2016

Alta costura, cava y solidaridad

“Se las conoce como mujeres mula o porteadoras de Melilla. Su trabajo consiste en transportar pesadas cargas a través de la frontera de España hacia Marruecos. Algunas hacen hasta 3 o 4 viajes al día hasta el “Barrio Chino” transportando hasta 80 kg”

*Cedida

Con “Dones Mula”, la diseñadora catalana Miriam Ponsa se alzó con el premio a la mejor colección de la 080 Barcelona Fashion en 2014. Los diseños se inspiraron en las mujeres que con dificultad y riesgo cruzan por la frontera de Melilla; Ponsa las vio, se conmovió, las retrató y las homenajeo con la alta costura. “Arriesgan sus vidas como consecuencia del trabajo físico llevado al extremo. Se lleva a cabo en condiciones de semi-esclavitud”, contó la diseñadora entonces. Y junto a su equipo se dedicó a coser con técnicas artesanales, recuperando cintas y cordones, la base de la industria textil de donde ella procede, Manresa.

Llegó hace un tiempo la propuesta de Codorníu de “vestir” a Anna, un cava emblemático de renovado espíritu, el que Leonor Watling sugiere en “algo maravilloso va a pasar”. Sin pensarlo demasiado Miriam Ponsa apostó por recuperar “Dones Mula”, una colección para la que las modelos salían a la pasarela con fundas de botellas de plástico recicladas. Ayer, dos maniquíes lo recordaban en la tienda NU#02 de la calle Valencia de Barcelona.

*Cedida

Las técnicas de tejeduría artesanal con cintas y cordones tienen protagonismo en la colección. Las piezas se crean mediante la técnica de la cestería, el macramé, la jarapa, el braiding y los anudados. Los anudados simbolizan las cuerdas de las porteadoras y la esclavitud

El de hoy es un acto mágico. Tenemos cantidad de momentos para celebrar y consumir cava. Es más, debemos anticiparnos. Queremos preparar ese momento”, advirtió Mar Raventós, presidenta del grupo Codorníu. Y la diseñadora catalana cogió el guante para relatar la consecuencia del “algo maravilloso va a pasar”: “Es algo maravilloso poder ser yo y crear con total libertad, en un camino muy natural, dentro de mi filosofía”. Hace dos años que Ponsa y Codorníu colaboran, des de entonces la diseñadora es embajadora del cava Anna de Codorníu por “su frescura, autenticidad, pasión y feminidad natural” acertará en señalar Mar Raventós.

*Cedida

Las fundas o porta-botellas de Anna de Codorníu “están creadas con texturas y materiales que son mi referencia. Ha sido un honor poder trabajar en este proyecto y destinar los beneficios a Proactiva Open Arms”, cuenta la diseñadora. “Me he inspirado para realizar las fundas en mis tejidos fundamentales, el algodón, los lazos de seda y las tiras de látex, he reproducido con mi estilo las fundas que utilizaban los aborígenes para llevar agua y evitar que se calentara. Los colores son tonos crudos, grises oscuros y tierra, buscando la autenticidad y la naturalidad, son muy Anna”, añadirá también Miriam Ponsa. Con amabilidad y generosidad, atenderá estas preguntas, con una copa de cava en la mano:

¿Primera vez que vistes a una botella de vino? ¿Cómo ha sido el reto?

Sí, la primera. Muy natural, porque trabajamos con tres dimensiones, la botella es como el cuerpo de una mujer.

Has recalcado que te has sentido, sobre todo, libre. ¿Es la base para que fluya la creatividad?

Sin duda, he sido yo misma, la libertad creativa nace de la autenticidad. Tenía que poder ser yo. Es la funda que yo hubiera hecho para mí.

La colección “Dones Mula” empezó con un halo solidario homenajeando a las mujeres que cruzan la frontera en Marruecos y ahora el porta-botellas también lo tiene, con los beneficios para los refugiados. ¿Cierras así un círculo?

Ha sido casual, pero sí. Hace tiempo que colaboramos con Proactiva Open Arms y los beneficios de esta colección conjunta con Anna de Codorníu irán para ellos. Hacen un trabajo enorme en el Mediterráneo.

¿A Miriam Ponsa le gusta el vino?

Sí. Pero soy más de cava. Y no necesito momentos de celebración, lo tomo a menudo. En Navidades, además, soy de las que prefiere tomar cava durante toda la comida. No cambio al vino. Me he acostumbrado a beberlo, me sienta bien y me encanta.

*Cedida

Las fundas con diseño exclusivo de Miriam Ponsa se pueden comprar en las tiendas de la diseñadora en Barcelona y Manresa y la botella que reproduce del diseño en la página www.amigosdelasbodegas.com. Todos los beneficios de la compra se destinaran a Proactiva Open Arms.

Anna de Codorníu nació en 1984 y fue el primer cava a incorporar la variedad de uva Chardonnay en el ensamblaje y ahora representa un 70%. Es un cava “puro, vivo y femenino” cuenta Mar Raventós. Y añade: “Se ha convertido en un estandarte de calidad dentro del sector”.  Ahora también, de la moda y de la necesaria apuesta por la solidaridad. Porque la vida es para celebrarla.