Mise en Place

agosto 21

“Beber vino para disfrutar”

Un estudio del clúster INNOVI al que ha tenido acceso Gastrotalkers identifica que el mercado del vino aún es conservador pero se auguran cambios por el rejuvenecimiento del consumidor que apuesta por el consumo (responsable) como experiencia.

*Terraza. Autora: Núria Escalona

Oímos hablar de tendencias en el mundo del vino muy a menudo pero para dibujarlas con exactitud hace falta análisis y reflexión. Muchas acaban siendo modas que quedan en el camino o se repiten cíclicamente, otras se pierden para siempre y sólo las útiles, las reales, las enraizadas, se mantienen en el tiempo. Son las que abraza el consumidor. El clúster vitivinícola INNOVI ha realizado recientemente un estudio junto con IPSOS – líder en investigación de mercados – para identificar hábitos en el consumo de vino y de cava en Cataluña, con resultados evidentes y sorprendentes, a la vez.
El titular menos positivo del estudio sería que “el consumidor de vino sigue siendo conservador y está anclado a las tradiciones de consumo”, aunque las conclusiones permiten también vislumbrar un rejuvenecimiento en el mercado y con él más conocimiento e infidelidad, más atrevimiento, y la consideración del vino como una experiencia más que un alimento, que otorga reconocimiento y confort.

*Cedida. Estudio Innovi

A pesar de las costumbres, el vino se reivindica cada vez más fuera de las comidas, y cuando está en la mesa, estableciendo alianzas por fin de igualdad con la gastronomía. El vino es para momentos, para compartir y conectar y hasta para sacudirse de encima el estrés.

La relación calidad-precio y los atributos propios de cada botella están entre los factores de compra prioritarios. El estudio detecta que hace falta más pedagogía e información en el momento de compra y consumo del vino, para acercarlo definitivamente a quien quiere disfrutarlo, sin necesidad de saber más.

En Cataluña, aún se imponen los Riojas cuando se pide vino, aunque cada vez más se demandan referencias de regiones de vino catalanas, principalmente de la DO Penedès y de la DOQ Priorat. Por delante de las denominaciones de origen y del tipo de uva, el precio y la marca son los dos principales elementos que el consumidor tiene en cuenta a la hora de comprar. Gastrotalkers ha tenido acceso a las ocho conclusiones generales del estudio. Los detalles del mismo sólo los pueden consultar los miembros del clúster INNOVI:

*Microvi 2017. Autora: Núria Escalona

El vino es un producto que se encuentra en constate evolución y está promoviendo un perfil de consumidor más curioso y experto en el sector

“El vino está de moda y se rejuvenece, genera interés en un público incipiente más joven”

“El vino ya no se concibe simplemente como una bebida, sino que conforma un viaje experiencial para el consumidor ligado a tres grandes momentos, el antes: exploración, descubrimiento, aprendizaje y actividad social, el durante: vivencia más individual y organoléptica, degustación, paladar, sabor, olor, textura y cuerpo, y el después: reconocimiento social, ampliación de conocimiento y establecimiento de un criterio propio y personal, recomendación y ser recomendado”  *Cedida. Estudio Innovi

Existen múltiples momentos y motivaciones que estimulan el consumo del vino.

Placer por el producto propio

Costumbrismo

Pura experimentación

Reconocimiento

Compartir, conectar

Anti-estrés

Se trata de un mercado consolidado en el que está incrementando el consumo, la visibilidad y la pedagogía del producto

“El vino tiene un amplio potencial para sustituir momentos en los que otras bebidas están presentes, especialmente los espumosos, el vermut, la cerveza y la sangría”

“La frecuencia de consumo de vino es mediana, 1 vez a la semana, en un 55% de los encuestados. Sólo un 13% habla de consumo heavy, a diario o en más de 2-3 ocasiones por semana”

A la hora de escoger un vino, nos encontramos ciertos atributos indispensables, aunque cambian las prioridades en función del momento de consumo

Si compramos para consumir en casa, lo que influye en la elección es, por este orden, la denominación de origen, el estilo de vino, el precio, el sabor y la marca

Cuando bebemos vino fuera de casa, lo que más incide en la elección es, por este orden, el estilo de vino, la denominación de origen, el precio, el sabor, la marca y, finalmente, la recomendación del camarero.  

Los consumidores no quieren riesgo y realizan una compra basada en las marcas, las DO y las recomendaciones de conocidos y medios de comunicación

“El consumidor busca seguridad y dado el bajo conocimiento generalizado sobre el producto, cuando escogen vino quieren que la elección otorgue confort”   

“Un 43% escoge marcas reconocidas”

“Las recomendaciones de tiendas especializadas cada vez son más relevantes. En Catalunya, hasta un un 27% de los encuestados las tienen en cuenta”

“La elección de la marca no se planifica, se decide en el lineal de venta, según un 76% de los encuestados”

“Compran vino 1 vez al mes o 1 vez cada tres meses, un 50% de los encuestados. Un 32%, se gasta de precio medio  menos de  4,5 euros en cada vino”

*Cedida. Estudio Innovi

Aunque el consumo mayoritario se concentra en las comidas, el vino ya no se percibe sólo como una bebida para acompañar, sino que genera un interés emergente para disfrutarlo en otros momentos del día.  

“Beber y comer > 58%”

“Beber para disfrutar > 47%”

Existen distintos drivers en el consumo, pero los principales son una buena relación calidad-precio y las características propias del alimento

*Autora: Núria Escalona

El vino ha sabido adaptarse a las distintas realidades del consumidor, ampliando así su público potencial

“El consumidor  evoluciona y pide vinos más jóvenes, frescos y fáciles en boca”

“La asociación envejecimiento y barrica ya no es sinónimo de calidad y se buscan vinos más jóvenes y asequibles”

“Consumo de productos más frescos y de graduación más baja, que resulten sencillos de tomar y que abran nuevos momentos de consumo”

“La búsqueda de nuevas denominaciones de origen y diseños de botellas más modernos como nuevas formas de experimentación”.  

En resumen y según el estudio de clúster INNOVI: “El vino en Cataluña se percibe como un producto – alimento, deberíamos decir -  asociado a un consumidor que disfruta y evoluciona y, como el cava, representa un potencial de crecimiento muy elevado haciendo un recorrido de la celebración excepcional al lujo asequible”. El vino es un estado de ánimo y hay que contarlo, verlo y recomendarlo así. Sin más, beber para disfrutar.