Mise en Place

abril 26

“¿Desayunaremos sin vino?” “Of course, pero de tenedor”

La periodista y sumiller Meritxell Falgueras, quinta generación de la bodega Celler de Gelida (Sants, Barcelona), publica su tercer libro con Ediciones Urano.

¿Qué beber cuando no bebes? descubre una infinidad de bebidas cool, exóticas y saludables para tomar por necesidad o voluntad, cuando se decide aparcar el vino y el alcohol.

*cedida 

Compartimos mucho más que pasión por el vino, aunque ella me lleva mucha ventaja. Le reconocí hace tiempo que el nombre de mi primer y único blog sobre vinos (Vi · Moments · Persones) lo había tomado prestado de una entrevista suya en la que mencionaba la importancia, siempre, de armonizar vinos con momentos y personas. Ahora Meritxell Falgueras, periodista y sumiller, publica su tercer libro en el que no hay ni gota de vino. Bueno, alguna hay, pero sin alcohol. En nuestros intentos por quedar para la entrevista le pregunto: “¿Desayunaremos sin vino?”. Y responde al instante: “Of course, pero de tenedor”. La cita fallida por motivos de agenda en la bodega familiar Celler de Gelida se convierte en una entrevista a través del correo electrónico que responde muy diligentemente y con chispa, sólo unas horas después de haber recibido el cuestionario.

Está exultante. Tras la maternidad ha buceado por decenas de “bebidas deliciosas y con nada de alcohol que se adaptan a todas las situaciones cotidianas”, cuentan desde la Editorial Urano. El libro, dicen, es “ideal para abstemios por decisión o por obligación, embarazadas, deportistas, personas que están a dieta y, en general, para cualquiera que desee disfrutar de experiencias nuevas y placenteras a la hora de celebrar y brindar”. Falgueras se sumerge en el mundo de la golden milk para dormir mejor, las milagrosas propiedades y el exotismo del kombucha y la michelada, una bebida mejicana que combina cerveza sin, jugo de limón, sal y una mezcla de salsas, que la sumiller se tomaría con Madonna. En las líneas que siguen, habla muy sinceramente de su libro fruto de un nuevo estilo de vida que llegó con Vita, su primera hija, y que pertenece también al sumiller, aunque muchas veces a este profesional sólo lo asociamos con la sala y el vino. En ¿Qué beber cuando no bebes? Meritxell Falgueras descubre bebidas con o sin gas, frías y calientes…

*cedida

He leído en tus últimas entrevistas que no hace falta beber (vino) para mantener la vida social. ¿Cómo lo haces posible?

Hay mucha gente que porque está embarazada y aún no lo quiere decir, o porque precisamente ha bebido demasiado en su vida, o porque está haciendo dieta o porque no le gusta o le sienta mal el alcohol, no bebe. No es normal que se tenga que justificar de sus acciones cuando si has de volver al trabajo, conducir o cuidar a tus hijos lo más razonable sería dar un 0.0. Siempre te dicen eso de “yo no me fío de los que no beben”, “venga una copita sólo para brindar” o “prueba un poco”. A un vegetariano nadie le pediría que probara un poquito de jamón. Después nos quejamos que los jóvenes beben desmesuradamente, pero los niños copian a sus padres, lo que ellos no tienen la experiencia de saber cuándo parar. Después de más de dos años sin consumir alcohol aprendí a maridar la vida con más de 200 bebidas gastronómicas que tienen casi tantos matices aromáticos como un vino y que son muy saludables.

Después del vino que ahora has aparcado de nuevo por tu segundo embarazo, ¿de qué otra bebida eres fan?

¡De la horchata! ¡Y de la cerveza! Sin alcohol y con! ¡Me encanta la tipo IPA y las blancas! ¡Y creo que me levanto cada mañana pensando en el café que me voy a tomar! No hay nada que te pueda alegrar más el día que un café con una buena crema (¡no espuma! ¡Eso es lo que hace el Fairy!).

El trabajo de documentación y selección en el libro es enorme… ¿De dónde has sacado el tiempo entre viajes entre Barcelona e Italia y el cuidado de Vita?

Mientras Vita dormía. La verdad es que el pasado año lo pasé escribiendo a altas horas de las madrugada. A la tercera vez que se levantaba (si era más tarde de las 4.30) ya me quedaba despierta! Le he preguntado sobre el té a Salvador Sans, sobre la salud a mi amiga Montse Folch, y consulté a Xevi Vergader mis dudas sobre el kombucha o el kéfir. Tengo la suerte que Nespresso como su Brand ambassador me han formado muy bien; de aguas me he puesto mucho las pilas (¡y más que me voy a poner!), sobre zumos he estudiado con Zaplana y experimentado con las máquinas como si fuera una enóloga con los ensamblajes de frutas y vegetales, etc.

¿De quién nace la idea del libro?

La idea es mía la primera vez que me quedo embarazada en el 2013, lo que pasa es que cada vez que tenía un aborto lo último que quería es escribir de bebidas sin alcohol. Y le pasé el proyecto a muchas editoriales que me decían que o escribía de vino, o sólo de cerveza, o de aguas, o de café, o de té, o de refrescos pero que no veían un libro que hablara de todo. ¡Y que querían alcohol que es lo que vendía! Y al final llegó Urano que quedó encantado con el proyecto porque mis editoras son mucho más healthies que yo y justo Vita acababa de nacer y me quedaba un largo período de lactancia para experimentar.

¿Qué beber cuando no bebes? es una guía de placer, sabor y diversión en la bebida sin una gota de alcohol 

De manera que tus circunstancias personales han influido claramente en su redacción… 

Muchísimo. Sobre todo cuando fui a terapia con mi amigo que estaba tratando su adicción al alcohol. Me asusté de haber estado tan ciega y de que, aunque siempre he  apelado a la cultura del vino y a beber poco y bueno, no había visto tan claramente los aspectos nocivos del alcohol. Y después que tienes tu primer hijo te preocupas aún más: ¿será cómo los adolescentes que estás enganchados al botellón? Todo ello me hizo sentir la necesidad de cambiar 180 grados mi profesión.

Un día de Meritxell Falgueras empieza y acaba… ¿con qué bebidas?

Agua con limón con agua templada. Café expreso sólo por la mañana. Después cappuccino con leche de soja a media mañana (ahora descafeinado porque estoy embarazada). Según las náuseas me hago un zumo que lleve naranja, manzana y jengibre. Suelo comer con un té o una infusión. Suelo beber bastante agua mineral, ¡ahora me sabe mejor que nunca! Me encanta merendar horchata cuando es temporada y si no “granita de mandorla”. Me encanta la carne, así que la marido con un zumo de arándanos y remolacha ¡aunque sea por la asimilación cromática y olfativa ya no hecho tanto de menos el vino! Si salgo me tomo un ginger ale, una cerveza sin alcohol o un gin tonic psicológico (que es con mis botánicos preferidos, una buena copa, un hielo de súper calidad y una tónica Premium… ¡pero sin ginebra!)

Tomamos nota. ¿Con quién tomarías un café y cuándo?

Con el ordenador, de buena mañana. Es el único momento en el que no me gusta hablar.

¿Y un té?

Con el chef Raül Balam, uno de mis mejores amigos, con el que me río siempre.

¿Y una horchata?

Con Roberto Benigni, ¡mi bebida y mi hombre (con permiso de mi bellissimo marido) preferidos!

¿Y kombucha? 

Con mi ginecólogo, el doctor Pablo Grases, al que toda la vida le estaré agradecida.

¿Y la michelada?

Con Madonna. 

Si por un momento pudieras tomar vino, ahora y hoy, ¿cuál sería?

Un Ameri que es el vino que hizo mi marido en mi honor con la barrica que le regalé el primer año de casados, elaborado en su bodega biodinámica en Maremma Toscana, Podere San Cristoforo.

Meritxell, de todas las bebidas y combinaciones que recoges en el libro, ¿cuáles son las más ecológicas, las que van más en la línea de una alimentación saludable?

Para mí de las más sencillas y mejores es el agua con limón y jengibre, ¡sienta de maravilla y me encanta su sabor, tanto en versión caliente o fría. ¡Y adoro las bebidas con hibiscos!

“Con dos años de abstinencia he descubierto que no sólo el vino podía hacer de una cena el broche perfecto para una experiencia sensorial y gastronómica”

De todas las bebidas que has descubierto… ¿Hay alguna que sea ya imprescindible en tu casa?

¡El kombucha! ¡Aunque es verdad que me lo compro hecho! Como para hacer un macha latte me fío de los profesionales y prefiero tomármelo en el bar!

Y para finalizar. Antes hablábamos de la gente joven. ¿Cómo crees que debemos hacerles tomar conciencia de la cantidad de buenas bebidas que tenemos, al margen del alcohol?

Los chicos pasan de la coca cola al vodka con cola. Si les damos a conocer bebidas como infusiones frías o zumos con matices, les enseñamos a degustar la vida y luego se aficionaran al vino.

Amazake, té verde o kombucha

Meritxell Falgueras propone saborear una de estas tres bebidas con sushi. La bebida por la que los australianos y los americanos se pirran es el kombucha, en España aún poco conocida. Un té fermentado que según Falgueras es “terapéutico y ancestral, se ha popularizado porque se supone que tiene unas fenomenales cualidades para nuestro organismo, especialmente para la flora intestinal: potentísimo como desintoxicante hepático y pancreático, mejora los procesos digestivos e incrementa el buen humor”. En Cataluña, como recoge el libro de Falgueras, “hay una fantástica iniciativa con productos ecológicos y elaboración artesanal, Mün Ferments (www.kombutxa.cat), donde lo venden embotellado”. Quién lo prueba… ¡Repite!

 

 

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