Mise en Place

septiembre 01

El 'poder' del cava y la felicidad

Forbes ha publicado una lista con las 50 mujeres más influyentes de España y sólo dos de ellas se dedican a la gastronomía. 

Según la prestigiosa revista, merecen el reconocimiento la chef más estrellada del mundo (7 estrellas Michelin) Carme Ruscalleda y Mar Raventós, presidenta del Grupo Codorníu. Ruscalleda y Raventós, además de ser ambas catalanas, comparten liderazgo en el top ten de la lista “Las 50 españolas más poderosas”, junto con reconocidas banqueras y la Reina de España, Letizia Ortiz. Son consideradas “mujeres que ejecutan, inspiran, investigan  y rompen moldes”, afirma la publicación. Algunas, estarán de acuerdo, mucho más que otras.

La contribución de Mar Raventós en el mundo del vino viene de lejos, sólo en la dirección casi 20 años. “Desde 1998 está frente al grupo empresarial familiar más antiguo de España y uno de los más longevos del mundo”, cuentan desde Codorníu. Su rostro aparece destacado entre las 10 primeras mujeres influyentes, al lado de Ana Patricia Botín (Banco Santander), María Dolores Dancausa (Consejera Delegada Bankinter), Paloma Escudero (Directora de comunicación de UNICEF), María Dolores de Cospedal (Ministra de Defensa y Secretaria General del PP), Carme Ruscalleda (Cocinera y Empresaria), Ana Pastor (Presidenta del Congreso de los Diputados), Encarnación Roca Trías (Vicepresidenta del Tribunal Constitucional), Letizia Ortiz (Reina de España) y M. Ángeles Sánchez Conde (Fiscal Jefe de la Fiscalía Ante el Tribunal Constitucional).

*Forbes

Y así hasta 50 mujeres “poderosas” que son un reflejo de la feminidad del siglo XXI, un reflejo del esfuerzo y del sacrificio que muchas mujeres han realizado para alcanzar la cima profesional.

Mar Raventós (Barcelona, 1952) forma parte de la quinceava generación al frente de Codorníu, la empresa de origen catalán que elaboró el primer cava en el mundo. Cuentan que nació entre barricas y probó las primeras gotas de cava ya en su bautizo, como harían también otros miembros de su familia. Al grupo empresarial llegó con 24 años y a pesar de sus dos títulos universitarios – Ciencias Económicas y Filosofía y Letras-, tuvo claro que primero debería ganarse el respeto profesional de sus compañeros. Trabajó codo con codo con ellos en departamentos y responsabilidades distintas, hasta que en el 98 fue escogida presidenta del Grupo Codorníu Raventós. “Durante su presidencia,  el grupo ha vivido una de las etapas más decisivas de la historia, con la compra de bodegas y viñedos y una expansión nacional e internacional inéditas”, afirman sus allegados.

*cedida

Mujer elegante y clásica donde las haya, atenta y siempre cercana a pesar de su posición, fue la primera empresaria que recibió el reconocimiento de la patronal catalana Cecot a la trayectoria profesional, además de haber recibido también otros premios por su liderazgo en el mundo de la empresa vitivinícola, tanto a nivel estatal como europeo. Una encuesta de Addecco la situó, en 2016, entre los 10 directivos preferidos como jefes para ser feliz. El reconocimiento me lleva a recuperar una frase que leí en una entrevista suya en el diario Expansión: “Con el puño cerrado no se puede intercambiar un apretón de manos”. Es una de sus frases de cabecera. Se adivina en ella a una mujer dialogante y respetuosa. Entre sus refranes preferidos está: “La verdadera sabiduría es reconocer la propia ignorancia” y su libro de cabecera son las palabras de la Madre Teresa de Calcuta. Quizás esta afirmación resumiría su estilo: “No debemos permitir que alguien se aleje de nuestra presencia sin sentirse mejor y más feliz”.   

A propósito de la publicación de Forbes, Codorníu ha dado a conocer algunos datos sobre la vida personal de Mar Raventós y sus reflexiones acerca del papel de la mujer en la sociedad. Madre de 6 hijos y abuela de 5 nietos, reconoce haber podido compaginar bien la vida laboral y familiar: “con buena organización, equilibrio y aprovechando el tiempo al máximo”. Es consciente de que no se puede llegar a todo y niega rotundamente que haya diferencias de gestión entre sexos. Apuntará asimismo que “la mujer tiene un sexto sentido que le ayuda a percibir sensibilidades que para otros pasarían desapercibidas”. Mar Raventós se autodefine como persona austera y lo demuestra con talante en sus apariciones públicas para promocionar el cava. Es sobria, sabe estar, se desenvuelve bien con los profesionales del sector, con los chefs, con modistas y con artistas. “Estoy orgullosa de pertenecer a una familia de emprendedores e innovadora”, dirá de si misma. No le falta nunca en la nevera una botella de cava Codorníu y es amante de los restaurantes donde se sirve su vino: “Entonces, el restaurante es garantía de calidad”, afirmará en la entrevista a Expansión.

Además de dedicarse al sector del cava y de organizar catas de vino cuando consigue reunir a sus hijos en Barcelona, practica el “mens sana in corpore sano” combinando el esquí, la vela, la bicicleta y el pádel. La cocina y la lectura son hobbies que añade a su lista de imprescindibles.

Ser directiva ya no puede ser una anomalía en el siglo XXI”, sentenciará con rotundidad. Pero aún lo sigue siendo o cuando no lo es y se vence el techo de cristal, aparecen otros motivos de discriminación: la salarial, la social…  Y eso a pesar de que más del 60% de las licenciadas y más del 55% de los alumnos de postgrado son ya mujeres. Queda camino por recorrer, por ello necesitamos referentes femeninos que demuestren que sí, que se puede. Raventós y Ruscalleda son un claro ejemplo. Dedicadas al oficio de la felicidad y el cuidado. Cocinar es cuidar, le he escuchado decir en más de una ocasión al chef Joan Roca.

*Autora: Ruth Troyano. Mar Reventós y Miriam Ponsa

Lecturas para crecer en el feminismo del siglo XXI

1/ Colección “Pequeña- Grande”

2/ Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes

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