Experiencias

enero 26

¡Ni muffins ni cupcakes, magdalenas!

Las magdalenas que no podéis dejar de conocer.

Hace frío en Vic. Son las 17h de la tarde y a estas horas, habiendo comido en horario europeo, sólo me apetece tomar algo bien caliente y llevarme algo dulce a la boca. No nos engañemos. No conozco el lugar como un aborigen, pero estando en la conocida Plaza Mayor allí mismo debería haber alguno de esos lugares que atrapan. Así que decido dar una vuelta a la plaza y poner remedio al frío.

Sitios hay. Sin más detenimiento, justo al empezar mi paseo, me quedo mirando el escaparate de una pastelería durante unos instantes. Hay unas cocas que me dicen: ¡comedme! Lástima que aquí no puedo tomar asiento para estar un rato con algo bien caliente entre manos, sino la vuelta hubiera terminado justo al empezar. Pero en ese preciso momento me giro y me doy cuenta que un rótulo de otro comercio llama la atención. En él dice: magdalenas. Sí, magdalenas. Ni muffins ni cupcakes, magdalenas. 

*Autora: Núria Escalona

Este nombre tan sencillo y clásico llama mi atención. De un tiempo para aquí había pensado que las magdalenas eran cosa del pasado y que nunca más las podríamos encontrar tal como eran, tras la imposición de los muffins o los cupcakes decorados que tan de moda se pusieron. Sin dudarlo voy directa hacia allí, pues alguien que rotula tan contundentemente su oferta con un nombre que se ha convertido en un clásico, debe estar muy seguro de su producto. Estoy en Cal Tuset.

Abro la puerta y ese olor de horneado únicamente puede indicar que allí hay unas magdalenas muy ricas. Un escaparate las muestra todas y a simple vista no sabría cual escoger. Pido un té - por cierto, tienen una carta de infusiones muy completa- y mientras me lo preparan me leo todas las variedades. Parecen gigantes, aunque detecto una versión que parece ser la propuesta mini y me decido por ella. Pero no me puedo resistir y cuando todavía no me la he comido decido que me llevaré a casa como mínimo otra de las grandotas. Y sí, tras hacer un primer bocado, les aseguro que esa es una de las mejores magdalenas que he saboreado. Magdalena con sabor a magdalena, no a otra cosa. Tal delicia no puede pasar desapercibida y decidido saber más sobre Cal Tuset.

*Autora: Núria Escalona

Cal Tuset es una red de establecimientos especializados en la elaboración de magdalenas con sede en Castellfollit de la Roca. En 1989 la familia Tuset-Flores empezó su actividad panadera en una céntrica calle de Badalona y años más tarde decidieron buscar un lugar más tranquilo para vivir y trabajar. El lugar escogido fue Castellfollit de la Roca, donde también comenzaron a trabajar de panaderos. Y de panaderos a madaleneros.

En Castellfollit de la Roca empezaron haciendo las típicas magdalenas redondas, pero al ver que no resultaban suficientemente atractivas se plantearon hacer algo diferente. Una de sus apuestas fueron hacerlas bien grandes -os aseguro que lo son- y con las ondulaciones típicas de los moldes más clásicos. Del sabor más natural, el sabor a magdalena sin ningún otro ingrediente, y tras las distintas peticiones de sus clientes empezaron a hacer variaciones. Hoy disponen de más de 24 variedades. Todas las que me han dejado sin palabra a la hora de escoger una. Pues sin exagerar, hay magdalenas de manzana, crema de chocolate blanco, chocolate con crema, mermelada de arándanos, chocolate con mermelada de fresa, nueces con crema, cacao con chocolate, almendras, pasas, turrón, mermelada de fresa y más. 

*Autora: Núria Escalona

Pero mientras vuelvo a tomar un sorbito de mi taza de té me doy cuenta que justo encima mío hay un cartel con una magdalena enorme que dice: "Magdalena vigatana, la més catalana". Resulta que en esta tienda hay una especialidad que no podemos encontrar en otras localidades. Se trata de la magdalena de crema catalana y un toque de 'fuet'. No quedan, pero debe de estar riquísima. Tendré que volver a por una de ellas. Sólo se encuentra en la tienda de Vic, pero me cuentan que también tienen una en honor a Terrassa que la venden en la localidad del Vallès  y es un plátano con un barquillo y pintada de chocolate imitando las chimeneas de la ciudad.

*Autora: Núria Escalona

Llega el momento de despedirme, pero no sin mi magdalena gigante. No me decido y me llevo un par: una de nueces con chocolate y una de chocolate blanco con crema de chocolate blanco. Las magdalenas me encantan y el precio me ha parecido muy razonable: 2'25€ cada una. Pero aquí llega la guinda del pastel: el envase de las magdalenas. Una cajita de cartón con asa, especialmente creada para que quepan dos magdalenas, y con una foto de un bebé dispuesto a zamparse una. El bebé con un gorro de cocina podría ser cualquiera, pero tiene historia. Se trata de una foto de la hija de los fundadores; hace unos años que forma parte de la identidad de marca de la empresa familiar.
Si os acercáis por Vic, además de embutidos no descuidéis saborear las magdalenas de Cal Tuset. Aunque también las encontraréis en Castellfollit de la Roca, Girona, Terrassa y Castelldefels. Yo, lo tengo claro, y no podía dejar de recomendarlo.