Experiencias

marzo 25, 2016

Pablo Iglesias: un “doble o nada” al dente

Como en el desayuno y en la cocina predilecta de la madre, demuestra que lo suyo es lo contundente. Doble o nada. En eso estarán pensando cuando analizan su estrategia, algunos de sus interlocutores en las negociaciones para formar nuevo gobierno.

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Ya no pasa como cuando por sorpresa se convirtió en la revelación de las elecciones europeas de 2014, pero ahí es nada la de miradas que aún en estos momentos se centran en él. Y parece bastante claro que eso no lo amilana. ¿Será en parte porque es de coger fuerzas con su dieta habitual?

Pablo Iglesias, el líder de Podemos empieza el día con fuerza y suele desayunar zumo de pomelo, café con leche, tostada con tomate y aceite y una lonchita de jamón serrano, y fruta. La tostada “con tomate y aceite” es aquello del “pa amb tomàquet” tan popular y típico en Catalunya, un frente que políticamente cuida especialmente con su defensa de un referéndum que el PSOE de momento ya le ha dicho por activa y por pasiva que no accederá a celebrar de ninguna de las maneras. Pero él ahí que persiste, con esa energía que coge de buena mañana.

A mediodía, dicen los que le conocen bien y trabajan con él codo con codo, últimamente frecuenta mucho el comedor del Congreso y su menú del día. El menú, a lo “no casta”, como tantos hijos de vecino hacemos cada día cuando nos toca comer fuera de casa. Eso sí, también como la inmensa mayoría, lo que prefiere es la comida casera de su madre. Concretamente, sus lentejas, cocido y tortilla de patatas. 

Y cuando falla la cocina de la madre, Iglesias también se arranca en la cocina. Le gusta cocinar pasta, costumbre que se trajo de su tiempo de estudiante en Italia. Y en épocas de mucho trabajo (como estaría siendo ahora el caso), tiende a comer ensaladas "con de todo", dicen sus compañeros que “para aguantar el trote”.

Ya cuando cae el día, también como nos pasa a muchos, opta por una cena ligera. Y para acompañar sus comidas, le gusta la cerveza doble malta (como decía el anuncio, “doble o nada”) y los vinos de Toro. En esto, como en el desayuno y en la cocina predilecta de la madre, demuestra que lo suyo es lo contundente. Doble o nada. En eso estarán pensando cuando analizan su estrategia, algunos de sus interlocutores en las negociaciones para formar nuevo gobierno en España.

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