Mise en Place

mayo 02, 2016

Por si la Chía te suena a chino

Las semillas de chía, además de una original forma de tomar fibra y calcio, son una fuente impresionante de antioxidantes, proteínas y ácidos grasos omega 3 vegetales.

Habrás escuchado algo sobre chía, semillas de amapola, polen, quinoa, sirope de Ágave, trigo tierno, cuscús… No es que hables en otro idioma, son los nuevos superalimentos que vienen para quedarse. Posiblemente llegaron pisando fuerte como cualquier otra moda, pero el tiempo y el comportamiento de muchos están demostrando que no es algo pasajero. De hecho, están empezando a sustituir a otros tradicionales que creíamos demasiado poderosos.

*Autor: Marta Sanahuja

Las semillas de chía, además de una original forma de tomar fibra y calcio, son una fuente impresionante de antioxidantes, proteínas y ácidos grasos omega 3 vegetales. Por lo que ayuda a la digestión, es saciante y nos aporta energía. Y, con los antioxidantes, ralentiza el envejecimiento de la piel y previene la inflamación de tejidos.

En números cuantitativos, y según la nutricionista británica Madeleine Shaw, las semillas de chía contienen:

  • 5 veces más calcio que la leche.
  • 3 veces más antioxidantes que los arándanos.
  • 3 veces más hierro que las espinacas.
  • 2 veces más fibra que la avena.
  • 2 veces más proteínas que cualquier verdura.
  • 2 veces más potasio que el plátano.

Ahora bien, cabe destacar también que no hay que impresionarse con todo esto. Es un alimento sano, sí. Pero no es un alimento mágico. Todo en su justa medida, con control y siguiendo una dieta equilibrada. ¿Cómo puedes tomarla? Aquí unas recetas de desayuno que te encantarán.

*Autor: Marta Sanahuja

Ingredientes para dos Pudding de chía con frutas:

  • 2 cucharadas soperas de semillas de chía
  • 150 ml. de leche de avena (u otra leche al gusto)
  • Sirope de Ágave, según el dulzor que se desee
  • Fruta fresca al gusto (arándanos, mango, frambuesas, fresas, ...)
  • Hojas de menta, para decorar

*Autor: Marta Sanahuja

Preparación del Pudding de chía con frutas:

Para preparar el pudding de chía, lo primero es hidratar las semillas. Y éstas se hidratan de una forma muy sencilla, aunque hay que dejarlas reposar varias horas para que absorban el líquido y ganen volumen.

Colocamos las cucharadas de semillas de chía en un vaso, incorporamos la leche deseada (vegetal o animal), el sirope de Ágave y removemos bien con una cuchara, procurando que todas las semillas queden en contacto con el líquido. En éste punto también podemos añadir algún aromatizante a nuestro gusto: especias, como la canela, el anís, vainilla...

Tapamos con papel film y guardamos refrigerado durante unas 8-12 horas. Si queremos tomar el pudding de chía para el desayuno, lo mejor es dejarlo listo mientras preparamos la cena y, a la mañana siguiente, sólo nos quedará acompañarlo de lo que prefiramos.

Pasado el tiempo de hidratación, las semillas habrán aumentado mucho su volumen y se habrá formado una gelatina, quedando una cantidad de leche muy reducida. Escurrimos este líquido y repartimos las semillas gelatinosas en dos vasos. Decoramos con la fruta fresca que más nos guste y servimos.

Si se quiere dar un toque especial, añadir un par o tres frambuesas a las semillas hidratadas, remover y triturar con la ayuda de un tenedor. Quedará una mezcla rojiza y deliciosa que podemos acompañar con una fruta dulce como el plátano o unas fresas y alguna hoja de menta.

*Autor: Marta Sanahuja

 

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