Experiencias

febrero 19, 2016

Rajoy, mucha cuchara y poco dulce

¿A que a nadie le sorprenderá si decimos que Rajoy es un gran aficionado a los platos de cuchara? Lo confirmamos y especificamos que uno de sus platos de referencia es el cocido gallego.

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El ahora presidente en funciones, Mariano Rajoy, tiene fama se señor muy clásico, de aquellos que se describen como "chapados a la antigua". A él, de hecho, parece como si le gustara incluso incentivar esta imagen y le gusta autodefinirse como alguien "previsible". En sus gusto culinario, como mínimo, eso se confirma.

Porque, ¿a que a nadie le sorprenderá si decimos que Rajoy es un gran aficionado a los platos de cuchara? Y si ya lo confirmamos y especificamos que uno de sus platos de referencia es el cocido gallego, ya tenemos el retrato previsible completo. Pero más allá del cocido, lo que a él le gusta es tirar de cuchara y de platos contundentes de aquellos que son calóricos sin complejos, como por ejemplo los callos. Se nota que viene de tierra gallega, un rincón de la península donde el clima invita a la cuchara. Él, de hecho, sobre todo es fan del caldo.

Y tiene un lugar de referencia entre sus preferidos, donde llevó a Ana Rosa Quintana en un especial que le dedicó y que está muy cerca de la sede central del PP, en Madrid: la cervecería El Santo, con paredes repletas de fotos de corridas de toros, y con una de Camarón de la Isla, que nos sirve para hacer un link con otra de las debilidades culinarias de Rajoy.

Porque sí, al líder popular le encantan los camarones. Lo comprobaron en el restaurante Agua de Barcelona, en la última ocasión en la que Rajoy de visita en la capital catalana comió ahí con parte de su equipo. Le gusta la conversación distendida en la mesa y culminarlo de una manera diferente. Porque él de dulce no acostumbra a tirar. No es ni siquiera de postre pero, eso sí, si el local lo permite, le gusta culminar con un puro (y si no, también, directo a la terraza). Le gusta fumar puros, eso lo sabemos la mayoría, pero el caso es que no es una afición que le guste practicar cada tanto, sino que si puede rubrica la comida puro en mano. Contundente, como el conjunto de predilecciones culinarias del aún presidente, ahora en funciones. En Moncloa seguro que tiene un buen cargamento de puros, y en breve veremos si debe trasladarlo a Génova 13, dejarlo donde está o llevárselo directamente a casa.