Mise en Place

abril 19, 2016

"Tenemos que conseguir que beber vino sea moderno"

El Premio Vila Viniteca de cata por parejas llega a la novena edición en plena forma con el reto de poder dar cabida a todos sus pretendientes. Lo repasamos con Quim Vila.

9 ediciones. 10 minutos. 260 concursantes. 30.0000 euros. Son algunas de las reveladoras cifras de la cata que reúne anualmente a aficionados y profesionales del mundo del vino. El Premio Vila Viniteca de cata por parejas llega a la novena edición en plena forma con el reto de poder dar cabida a todos sus pretendientes. Hasta sumilleres con estrellas Michelin se han quedado sin plaza. El empresario Quim Vila, propietario de la mayor distribuidora de vinos de España, repasa en esta entrevista el recorrido del certamen que nació con la pretensión de fomentar la cultura del vino a partir de una competición compartida y divertida. Y la batalla continua porque el mundo del vino tiene aún retos de fondo por resolver a pesar de que la comunicación – y la digital sobre todo - ha contribuido decididamente a conocer más y mejor el sector. La incorporación de los jóvenes al consumo responsable de vino y una mayor inversión de los bodegueros en el cliente son, según Quim Vila, algunas de las batallas que debe librar el sector del vino catalán y español con urgencia. 

*Imagen cedida

¿Cómo nace el Premio Vila Viniteca de cata por parejas?

Dos años antes de la primera edición pensábamos en organizar alguna cosa abierta no sólo para profesionales sino también para aficionados. Había concursos de sumilleres, de cocineros… Pero pensábamos en alguna actividad abierta donde lo más importante sea la cata, los conocimientos, sin examen teórico ni de servicio para que cualquier persona aficionada o profesional pueda participar y ganar. 

¿Cuáles han sido las claves del éxito de la cita? 

Quien ha participado y lo ha pasado bien, vuelve. Por los vinos que se catan, porque es una cata por parejas, para compartir, para reír, para pasarlo bien. Este es el aliciente principal y el económico también lo es, no existía un premio con una dotación así. Es importante el mérito de ganar el concurso, pero lo esencial es el hecho de participar con pareja. 

La complicidad ha de ser fundamental, también la confianza, ¿verdad? 

A veces participar solo da cierto pudor. Con un amigo/a, el factor de diversión es mayor. Hay más anécdotas, experiencias, discusión de si es cava o champagne… En las últimas ediciones no, pero en las primeras había veces en las que éramos nosotros los que buscábamos pareja a algunos concursantes. Una chica de Valencia compartió cata con un chico sueco. Los presentamos, se hicieron amigos y cataron juntos. En los últimos años, hemos visto que hay parejas que catan a menudo, que se reúnen semanalmente, algunos son de Penedés, otros de Francia… Y luego hay grupos que van a almorzar y/o cenar juntos y no se ponen tanta presión, pero se reúnen y catan. 

Ésta es la novena edición. En 10 minutos, sold out. Para el 10º Premio Vila Viniteca intuyo que habrá sorpresas.

Cierto. Alguna cosa que no sabemos ahora aún qué será. La fórmula ya está consolidada pero iremos como siempre incorporando pequeños matices y retoques. Es un concursos que se mantiene estable des de los inicios pero con alguna regla cambiada. Por ejemplo, podemos seleccionar para el concurso los vinos que queremos. Un año catalogamos como blanco una manzanilla y no se comprendió. La cata es abierta a vinos del mundo.  

¿El concurso ha crecido a medida que el interés por el consumo de vino ha ido en aumento?

En los últimos años hemos mejorado en cultura y conocimiento en el mundo del vino. Un factor importantísimo es la comunicación, las redes e internet. Con un teléfono en un restaurante o en una tienda de Londres, por ejemplo, puedes mirar cuánto vale el vino, quién lo elabora, qué cara tiene la persona que lo hace o ver qué añada es la mejor. 

Es brutal toda la información que una persona tiene al momento. Estás en un restaurante con tu pareja y con un código QR puedes ir del vino a un vídeo, a un poema relacionado… Aún así, nos falta mucho camino y especialmente para que la gente joven conozca el vino. Es una asignatura pendiente. El concurso de Vila Viniteca incentiva la cultura del vino. Nos tenemos que acercar a los jóvenes por otros caminos. El vino ha de ser una moda cotidiana. Los actores y actrices de televisión y sus cantantes preferidos han de beber vino en lugar de otras bebidas. Tenemos que conseguir que beber vino sea moderno.  

¿Y qué más para incorporar nuevos consumidores y jóvenes?

Nuevos vinos y nuevas marcas, divertidas y atractivas. En lugar de un castillo en una etiqueta o un conde, algo más moderno y actual. Y normalizar el consumo. No es necesario ni un máster ni la universidad para catar vino. Cuando vamos al restaurante y nos complican la vida con la carta de vinos, desconectamos. Nosotros mismos, los profesionales del sector, lo hacemos difícil. 

La cata por parejas se celebra alternativamente en Barcelona y Madrid. ¿Hay diferencias entre las dos ciudades?

No especialmente. A cada cita van los catadores que tienen la ciudad más a mano. Pero siempre hay profesionales de distintos puntos, de Canarias, Valencia, Andorra, Sevilla y ahora también de Francia, Inglaterra. Contamos con un sumiller de Estados Unidos, alguna pareja de Japón. El concurso es un coctel de personas de muchos países, también de Rusia, Italia… Es el acento que queremos marcar. En Shanghái donde estuve hace poco me decían que lo querían realizar allí, quizás sí que podemos plantearlo pero el escollo principal es la gestión de las personas que se quieren apuntar y no pueden. Debemos solventar lo más difícil antes. 

¿Y cómo se resuelve esto?

No queremos ser un club, queremos que sea abierto. No sé qué haremos en el futuro. La semana pasada un sumiller de restaurante 3 estrellas Michelin de Alsacia me dijo de venir, no se apunto la noche de Reyes y ya no puede venir. Y quería. El mejor sumiller de Francia que se preparaba para el campeonato del mundo tampoco estuvo a tiempo. La capacidad y la gestión hacen la logística más complicada, del proceso de inscripción pero también del mismo día, con nuestros sumilleres, los camareros… 

¿Cómo se escogen los vinos para el certamen?

Son vinos que me gustan y te diré que algunos hasta los selecciono el mismo día. Los cato y los incluyo. Me agrada potenciar los vinos catalanes y de toda España, como también los franceses… Y no siempre hay vinos de Vila Viniteca, más de tres veces hemos comprado vinos que no teníamos en la tienda y lo llevaba otro distribuidor. Porque queremos que sea abierto, no es un concurso esponsorizado por la bodega, nuestra empresa es plural. Son vinos que nos gustan.

En la fase clasificatoria de 2015 se incluyó L’Origan Rosat Brut Nature de la DO Cava y en la fase final Comando G Rumbo al Norte 2012 Vino de la Tierra de Castilla y León y Pingus 2005 (6 litros) de la DO Ribera del Duero, entre otras referencias del Estado español

Hablemos del panorama vitivinícola catalán. ¿Cómo lo ve hoy Quim Vila?

Un sector dinámico pero falta mucha inversión aún en el cliente. Salir a vender los vinos y conocer. En Cataluña pocos elaboradores catalanes se pasean por España y es una pena. El esfuerzo y el trabajo se queda en la bodega y en el viñedo y es fundamental salir para vender y posicionarse entre tanta oferta.  

O eres el mejor y te vienen a buscar, o no te conocen. Hasta los mejores Borgoña, Burdeos, Champagne salen de su región para darse a conocer. Es necesario viajar porque hay muchas novedades por conocer. Los clientes tienen además un gran espíritu de descubrir. Y no nos bebemos 10 botellas al día y entre tanta novedad si no estás comunicando y explicando a clientes y amigos… La memoria es corta para que te seleccionen. 

¿Qué te ha agradado últimamente de la elaboración en España?

Me gusta el viaje que está realizando el Empordà con la recuperación de variedades autóctonas. En España, hay un movimiento bestial en Galicia, en todas las denominaciones de origen con pequeños productores. Y una zona emergente, aunque ellos no se lo creen aún, son los vinos de la Sierra de Gredos, las garnachas de Madrid. Es una zona complicada como La Rioja porque intervienen distintas comunidades autónomas, pero las garnachas viejas son muy interesantes con un carácter y personalidad muy distintos al Montsant, Priorat, Calatayud…  

* Autor: Arduino Vannucchi

Vila Viniteca cuenta en su catálogo con más de 8.500 referencias y representa, en exclusiva, a más de 200 bodegas del mundo con nombres destacados como Álvaro Palacios, Dominio de Pingus y Champagne Salón. 

En los 9 años de concurso, el perfil de ganadores ha sido muy distinto. A destacar la séptima edición en la que los ganadores fueron la financiera Gemma Jarné y su marido el sumiller Jordi Carrascosa. Ella ha sido la primera mujer en ganar el concurso en el que los participantes deben descubrir el país, la zona de origen, la denominación de origen, las variedades de uva, la añada, el elaborador y la marca. Para desempatar, un matiz más subjetivo: el comentario de cata.  

cartell 9º premio_baja

La novena edición del Premio Vila Viniteca de Cata por Parejas tendrá lugar el domingo, 24 de abril, en la Casa Llotja de Mar de Barcelona. El cartel de esta edición es obra del pintor Perico Pastor. 

 

 

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