Orígenes

6 days ago

“Todas las materias de la escuela están en el viñedo”

Entrevista a Eudald Massana Noya, uno de los viticultores de Penedès impulsores de la iniciativa educativa La Vinya dels Nens

Aquesta terra que m’ha vist néixer i créixer és la mateixa que bressola aquestes vinyes de raïms madurats per la brisa i el sol mediterranis. (…) I llavors m’adono que sóc part d’aquesta terra, que no té fi. Ni principi.

*cedida

Eudald Massana Noya es viticultor, novena generación de una familia de agricultores como atestiguan documentos del siglo XVIII del Monasterio de Sant Sebastià dels Gorgs, donde pagaban sus tributos. Y es uno de los impulsores de la genuina iniciativa La Vinya dels Nens que se implementó en la escuela ZER Sant Jordi de Sant Pau de l’Ordal, en Penedès, para que los más pequeños aprendieran matemáticas, filosofía, responsabilidad, biología… por proyectos, a través del trabajo en el viñedo.  “Tengo 54 años y cuando terminé la básica, estuve en la Escuela Familiar Agraria (EFA), realizábamos una semana de estudios en el aula y otra en casa. Teoría y práctica a la vez”, recuerda orgulloso Massana. Ahora ve como el viejo y efectivo modelo educativo, vuelve al aula. “Hay que estudiar para ser pagos”, afirma con rotundidad, a pesar de que en su juventud escuchó demasiadas veces que “fer de pagès és de burro, no cal estudiar”. Eudald Massana  cuenta en esta entrevista cómo impulsaron La Vinya dels Nens y los proyectos de futuro que hay en un viñedo educativo que debería de ser modelo y ejemplo de cultura para todo el país.  

¿Cómo nace La Vinya dels Nens?

Era miembro del Patronat de Turisme de Subirats, durante 10 años estuve trabajando con ellos y aprendí muchas cosas, potenciamos el turismo del vino – teníamos un autocar con el viñedo dibujado – y entonces todo era muy nuevo. Fuimos de excursión a Bañuls y observamos la primera escuela con un viñedo para los niños, la “Vignoble des enfants””. Y decidimos impulsarlo en Penedès.

*cedida

Y… ¿por dónde se empiezan?

Un terreno municipal fue la clave. El alcalde accedió a nuestra propuesta y la escuela estuvo encantada de recibirla y se implicó desde el inicio para cultivar el arte y  el paisaje entre los alumnos. Como agricultores, quisimos ser demasiado pagesos. La escuela nos hizo entender que era una equivocación. No sólo era importante el viñedo y su plantación, sino esencialmente la comunicación y la relación con las demás escuelas de Francia y Italia que también lo practicaban. Y el inglés que permitió que los niños se conectaran.

Los inicios fueron…

Pues empezamos a plantar en el viñedo cepas en vaso y otras en espaldera. Variedades de la zona (macabeo, xarel·lo y parellada) pero también tempranillo y cariñena. Esperamos que dure muchos años. Colaboramos agricultores y viticultores y creemos que aporta muchos valores a los niños. Esencialmente porque plantamos una cepa hoy, pero saben que no recogeremos la primera uva buena hasta dentro de tres. Tiempo de espera… También aprenden de matemáticas, calculando las cepas que caben en un metro cuadrado, física, química… Y luego recogen la uva, empieza la fermentación… Todas las materias de la escuela están en el viñedo. También idiomas.  Y luego realizan actividades de campo como la poda o coger la azada y sacar hierbas. Siempre se quejan… (sonríe). Tienen frutales también y las frutas que recogen las venden en el mercado y se reinvierten en el proyecto. No están tratadas al 100% para evitar cualquier contaminación, pero  aprenden el precio de los alimentos.

“Un proyecto como La Vinya dels Nens acerca mucho más a los niños a la cultura de Penedès y a la vida real, a lo que se encontraran en un futuro. Creo que los hará profesionales más preparados y les permitirá dejar un legado en su pueblo natal”

Debería ser un proyecto ejemplo para todas las escuelas del país…

Este país tiene el problema de siempre… La administración no facilita las ideas ni la innovación. Fui de los pioneros en querer plantar viñedo en Andorra, en la Cerdaña y no lo tuve nada fácil, cuando ahora se ve que es parte del futuro vitivinícola y enológico. Lo importante es que haya voluntarios, gente que quiera dedicar tiempo para cuidar el viñedo y enseñar a los niños.

*cedida

En Eudald Massana la viticultura es ecológica. ¿Entiendo que trasladan también a los niños el respeto y la conservación de la naturaleza?

Sin duda alguna. De los 4 viticultores que colaboramos en La Vinya dels Nens, 3 somos ecológicos y en Eudald Massana también aplicamos preceptos de biodinámica. A los niños les contamos el trabajo de campo vinculado a los ciclos de la luna. Lo importante del viñedo es  que entiendan que hay que conservar el pueblo, valorar el quilómetro 0, que se instale la conciencia ambiental en su manera de pensar.

“Matemáticas con los quilos de uva, los marcos de plantación; económica con la venta de los alimentos; idiomas para el enoturismo e inglés para comunicar-se con los niños del extranjero que realizan proyectos similares. La Vinya dels Nens cuenta con una beca europea Erasmus que conecta las tres escuelas, la catalana, la italiana y la francesa: ZER Sant Jordi, Ecole élémentaire Aristide Maillol de Banyuls i ICS Mons Gabliano d’Altavilla Milicia en Sicilia”

Esperemos que haya voluntarios para que el proyecto tenga un largo futuro. ¿Hay novedades a la vista?

Pues estamos hablando con la dirección y los profesores para plantar más cepas, unas 200 más. Y queríamos implementar las variedades resistentes a los hongos, las llamadas cepas PIWIS, así no es necesario sulfatar. 

La pregunta más comprometida que le han hecho los niños es…

Bueno, ahora mismo no recuerdo ninguna. Pero todos tienen abuelos vinculados al mundo del vino en Penedès y los más pillos me dicen que ya saben lo que les acabo de explicar porque lo han oído o visto en casa.