Experiencias

mayo 17, 2016

Tras la ignorancia llega el aprendizaje

“La degustación de un libro quizás sea más solitaria que la de un vino, pero tienen en común que su sabor se despliega y se adapta a la conversación”. Los Ignorantes

“Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas”. Además de ser verdad, la frase la pronunció en su día Albert Einstein.  

El dibujante Étienne Davodeau y el viticultor Richard Leroy son amigos desde hace más de 15 años, residentes en Anjou (Valle del Loire). Un día Richard visita a Étienne que se encuentra en casa realizando el último trabajo publicado y traducido al español: el cómic “Lulú, mujer desnuda”. Y le pregunta: “¿La editorial te dice que pintes en color rojo?”. Étienne ríe a carcajadas. “Vi que una eminencia en el mundo del vino era un ignorante del mundo del cómic y lo mismo al revés. En este instante entendí que la idea de escribir el libro tenía sentido” reconoce Davodeau.

“Quiero que me expliques lo que ocurre en tu bodega y que me inicies en la degustación. Y eso no es todo. A cambo tu descubrirás el mundo del cómic, te traeré libros. Iremos a visitar a autores… Y a viticultores”. 

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Así son las primeras viñetas del cómic de Étienne Davodeau “Los Ignorantes” (Les Ignorants, 2011). Se publicó en español por primera vez en marzo de 2012 por la editorial La Cúpula y hasta hoy no ha sido posible contar con él, en Barcelona. Lo han conseguido en las XII Jornadas Comiqueras que se celebran este mayo en la capital catalana.  

Davodeau reconoce que “elaborar vino implica mucho más ejercicio físico que dibujar”, por eso lo quiso experimentar durante más de un año. Se acuerda perfectamente de los días fríos de poda junto a Richard y de cómo podaba demasiado largo:

¡Reconozco las que podaste ayer! Demasiado largo, hop. ¿Y ésta? Ja, ja, ja, una forma realmente original” le soltaría su colega viticultor en las primeras viñetas. 

Escribo para que el lector occidental lea como si de un libro de textos se tratara. No creo que el lector pueda perderse por imaginar lo que hay entre viñeta y viñeta” responde durante la presentación. Cree que todo el mundo puede leer comic y que sólo hace falta acostumbrarse. La verdad es que “Los Ignorantes” es un regalo para todos los amantes del mundo del vino. Por los paisajes, los diálogos, y el aprendizaje al lado de un maestro como Leroy.

Teníamos que probar su vino hoy aquí” cuenta el viticultor Jaume Balaguer, que comparte mesa con Étienne Davodeau en la sala Fórum del FNAC de Plaza Cataluña. “Conozco a su distribuidora – sigue – y cuando fijamos la fecha de la presentación contacté con ella con la mala suerte que la añada anterior ya está toda vendida y la de 2015 hasta junio Richard no quiere que salga el mercado para que el vino esté en su punto óptimo”. Hubiera sido genial degustar el trabajo que Étienne relata con humildad y naturalidad en un cómic imprescindible para los amantes de la cultura del vino, pero habrá que esperar. Davodeau quiso dejar claro que admiraba “la técnica decreciente de Richard: cada año produce menos vino, de más calidad, y se agota más temprano”.  

Lo más molesto que aprendí en los casi dos años de convivencia con Richard es que no soy un buen catador. El vino es frágil, cambia cada día… Admiraba de Richard que tenía en su cabeza un mapa con todas las regiones, variedades, sabores, aromas…” cuenta Davodeau.  Y destacó de ambas profesiones, la de dibujante-escritor y viticultor la soledad ante su trabajo: “Trabajamos solos en el mundo del vino y en el cómic  y por eso durante meses hablamos intensamente de ambos mundos. Y viajamos. También catamos muchos vinos a propuesta de Richard y yo le sugerí distintas lecturas”. De hecho, en la parte final del libro están referenciadas. “Su mujer – la de Richard – me decía en qué punto se quedaba dormido” reveló entre risas Étienne. 

Aprendió de viticultura, de enología, de relaciones humanas y de vino. Y luego dibujó y escribió. Diálogos directos. Sin más pretensiones que mostrar la realidad y la complejidad de un mundo que hasta entonces sólo conocía por la degustación. “Comprar una botella de vino por la etiqueta y no bebérsela es una herejía, igual que comprar un libro con dedicatoria y no haberlo leído” contó durante la charla en el FNAC. Está acostumbrado a ello. Sus cómics tienen una dimensión internacional lo que le obliga a realizar unas cuantas presentaciones al año. En la charla, se muestran viñetas del cómic que hacen referencia a la viticultura biodinámica. Jaume Balaguer detalla al auditorio de qué trata este estilo de viticultura inspirado en las teorías de Rudolf Steiner y que busca el equilibrio en el viñedo y la biodiversidad en el terruño. Étienne, mientras, asiente.

Los que me hicieron descubrir la biodinámica son personas de una excepcional valía humana: atentos, respetuosos, humildes. Eso cuenta mucho…

…como también cuenta el hecho de hacerlo entre amigos” 

El viticultor Jaume Balaguer es el partner de Davodeau en Barcelona. “Delante de una copa de vino complejo, todos somos ignorantes. Al vino tienes que estudiarlo, comprenderlo” relata sin tapujos. He aquí la conexión entre el cómic “Los Ignorantes” y La Guinardera 2011, un monovarietal de garnacha, del mismo año en qué Davodeau publicó el libro. Además, Balaguer elabora también “Lluna vella” otro tinto que debe su nombre al ciclo lunar con el que se programan los trabajos en viñedo y bodega. También aquí la biodinámica es presente.

Mi padre no lee comics – reconoce Jaume – pero Los Ignorantes le interesó por la temática y especialmente le divirtió como te enfrentabas a la poda”. Después de romper el hielo, Jaume justifica el maridaje del comic de Étienne con su vino, y pone el acento en la mineralidad de La Guinardera, un vino aéreo, el que más cuesta de entender de toda la bodega y que tiene o detractores o grandes admiradores. 

Davodeau cata en el escenario y traslada al auditorio sus impresiones de forma inmediata: “Me parece interesante. Con tus palabras sobre el viento, me imagino el paisaje de donde viene el vino. Es muy agradable de beber, leal, correcto, esta mi impresión, pero yo soy un ignorante”. 

*Autor: Ruth Troyano

Al fin y al cabo, ya lo dijo Einstein, todos lo somos en muchos campos. Lo que importa es que la ignorancia sea suplida con actitud para iniciar el aprendizaje. Como bien escribe Étienne Davodeau en su libro:

La degustación de un libro quizás sea más solitaria que la de un vino, pero tienen en común que su sabor se despliega y se adapta a la conversación” Los Ignorantes