Experiencias

febrero 12, 2016

Una suerte que la ecología sea trending topic

En los años 70 del siglo XX los que preferían una manzana ecológica en vez de un paquete de cereales azucarados eran unos bichos raros. Ahora, no es así.

Untitled design-6

La ecología es cool. Y es una suerte.

En los años 70 del siglo XX los que preferían una manzana ecológica en vez de un paquete de cereales azucarados eran unos bichos raros. Ahora, no es así.

Ahora son tan "cool" que mientras comen una manzana sabrosa y nutritiva cuidan el medio ambiente. Dicho de otro modo, se aprovechan de la calidad de la comida para el placer del gusto, para cuidarse también a ellos mismos y al mismo tiempo consiguen que la gente los vea como implicados en el mundo que viven.

El perfil del consumidor de alimentos y restaurantes ecológicos es de clase media-alta, tiene un nivel de formación alto, y gasta en comida ecológica la misma cantidad que gastaba cuando adquiría alimentos convencionales. ¿Por qué? Porqué el cliente ecológico hace compras pequeñas y medidas, no llena carros ni la nevera a rebosar de alimentos que después caducan y acaban tirando. Todo lo mide, porque valora lo que compra. "En la alimentación convencional la comida de calidad nunca ha sido económica, por lo tanto seguramente que un queso ecológico y uno convencional de gama alta están situados en el mismo precio", me asegura uno de los empresarios más emprendedores en restauración con sello ecológico, Guido Weinberg.

Ahora bien, a la larga, la comida ecológica abarata la cesta de la compra del hogar: "yo hace años comía los típicos cereales industriales azucarados, y necesitaba un paquete cada semana porque comía mucho por las mañanas para quedarme bien desayunado. Ahora como copos de kamut, que con un tazón pequeño enseguida me lleno, y, por tanto, el paquete me dura el doble e incluso el triple de días que lo que me duraba el otro ", me sigue contando.

En resumen, que la suerte de la tendencia, que cada vez arraiga más, es porque es transversal, y porque sobre todo atrapa debido a que la comida sabe a verdad, es que proliferan los restaurantes y establecimientos de comida saludable y, por tanto ecológico. Y a precios razonables, con menús ajustados, como los convencionales.

Me propongo ir completando mi primer artículo con una lista, que podemos ir enriqueciendo entre todos. Y así doy la bienvenida a digital que se estrena con alegría y buenos alimentos. ¡Larga vida!

Etiquetas

kamut