Mise en Place

junio 07, 2016

Vermut en honor al domingo

Para la mayoría, se toma en domingo, pero el regreso de la costumbre que sólo o casi sólo habían conservado intacta las zonas rurales, ha extendido su práctica a más días de la semana, además de momentos.

Para algunos es un rito, para otros un rayo de sol. Para muchos un estado de ánimo. Un momento para lucir gafas oscuras, para quedar con los amigos, para aparcar preocupaciones, para ilusionarse y reencontrarse. Para la mayoría, se toma en domingo, pero el regreso de la costumbre que sólo o casi sólo habían conservado intacta las zonas rurales, ha extendido su práctica a más días de la semana, además de momentos. Sea como fuere, el séptimo es el día sagrado para su consumo y nacen nuevas marcas que hasta le homenajean con su nombre. 

DOMINGO es un vermut rojo clásico, de producción artesanal, elaborado a partir de una combinación de excelentes vinos con extractos de raíces, especias,  hojas y flores de plantas aromáticas. Elaborado con un cuidadoso proceso de maceración reposada en frío, sin prisas, consigue el equilibrio perfecto de la presencia y aroma de sus botánicos. Aroma de ajenjo, genciana, saúco, jengibre, dictado de creta, corteza de naranja… un vermut dulce sin empalagar, con unas notas ligeramente amargas”

Domingovermut.com

*Fuente: DomingoVermut.com

Conversamos con Cristina Infante, responsable de contenidos y marketing de Vermut DOMINGO. Un vermut rojo para tomar sin complejos, sólo o con cóctel que nace bajo el sello de la distribuidora española The Water Company. “El tiempo se detiene con un vermut en la mano. DOMINGO te invita a recuperar el espíritu del aperitivo: charlas en la barra del bar, la placidez de las terrazas, picotear algo con amigos... Perder la noción del tiempo. Cualquier día puede ser domingo” reza uno de los eslóganes de la marca. Hoy es martes, pero sugerimos que la lectura se tiña, también, de los gustos y aromas del domingo.  

¿Para quién está pensado DOMINGO?

Es un vermut hecho para y por los bares y la gente que los frecuenta. Es un vermut para todas esas personas domingueras a las que gusta tomarse su tiempo para disfrutar de la vida y los pequeños placeres en buena compañía. Que saben que las cosas buenas no tienen prisa.

¿En qué se distingue a los demás?

Sobre todo por su equilibrio. Por su agradable y dulce entrada en boca que luego deja paso a las notas ligeramente amargas que hacen que quieras más. En cuanto al diseño, es también un vermut diferente, que se aleja de las etiquetas tradicionales, dando importancia a su concepto de producto. De este modo, la etiqueta de DOMINGO es la servilleta de un bar, con sus relieves y hasta sus imperfecciones -hechas a posta- y llama mucho la atención. Desde luego, quiénes lo prueban, repiten… Una y otra vez. “Es peligroso”, suelen decir.

¿Lo podemos encontrar en toda España?

Ahora mismo sí, en toda la geografía española, y está también haciendo sus pinitos en el extranjero. Hay áreas que te asombran porque están funcionando muy bien y no te lo esperas porque no tienen tradición vermutera, pero en general está funcionando muy bien en todas partes.

¿Con qué propósito salió al mercado? 

Queríamos sacar un producto de buena calidad y a un precio razonable. Nosotros llevamos apostando por el vermut desde el año 2010, cuando ya preveíamos que iba a haber una vuelta a él (aunque en realidad nunca se ha ido), pero con otros vermuts más modernos, para los nuevos consumidores y sobre todo, cuidando la calidad y el proceso.

El premio que acabáis de recibir en la San Francisco World Spirits Competition es fundamental para introducir la marca – con poco más de un año de vida – y consolidarla. 

La medalla de oro que nos han dado implica muchas cosas. En primer lugar, la satisfacción que te da el reconocimiento a la calidad de tu producto por parte de una organización tan prestigiosa como es la SFWSC y entre casi dos mil productos que compiten. Sobre todo es un aval de que es un producto excelente y en el que se puede confiar. 

Para incrementar la presencia internacional será, sin duda, determinante.

Muchos locales de fuera de España se han puesto en contacto con nosotros a raíz del premio y tenemos que aprovechar esto, así como el auge que está teniendo la gastronomía española a nivel mundial.  También es una oportunidad - y una responsabilidad - de poder explicar mejor nuestra cultura gastronómica y de bares: de dónde venimos y hacia dónde vamos en España, ya que también estamos marcando tendencia en bebidas.

Además de restaurantes y bares, ¿en qué otros establecimientos está disponible DOMINGO?

Queremos poner DOMINGO al alcance de todo el mundo. Queremos que todo el mundo pueda disfrutar del DOMINGO como se merece. DOMINGO está hecho y concebido para ser compartido y la ocasión puede ser cualquiera en la que te reúnas con tus amigos, ya sea en un bar, que es el alma de DOMINGO, como en casa. ¡Cualquier excusa es buena!

En la página web – que recomiendo a todos los aficionados al vermut – habéis realizado una apuesta importante por los cócteles. ¿Creéis que es parte del futuro del consumo del vermut?

El vermut ha formado parte de los mejores cócteles desde siempre. El vermut español es de los pocos que se pueden tomar solos, porque están concebidos como bebida de aperitivo per sé. DOMINGO quiere expresarse en todas sus facetas, ya sea en la versión clásica como en la coctelería, donde realmente aporta matices y sabores únicos.  El futuro del vermut lo veo en las dos vertientes tanto a nivel nacional como internacional. Hemos de tener en cuenta que la cultura del vino se ha extendido muy rápido por todo el mundo, lo que supone una gran oportunidad para el vermut de darse a conocer solo y por otro lado, la coctelería está mucho más arraigada (que no desarrollada) en otros países, lo que también supone una gran oportunidad. Por otro lado, hay mucha oportunidad también en ampliar los momentos de consumo y que el vermut se consuma de día y de noche como aperitivo, o en verano e invierno “Un Domingo con Soda”, como proponemos en la web. El horizonte se presenta lleno de oportunidades.

Viajando por la red, encontré en una foto de la actriz y cantante Leonor Watling tomando DOMINGO. Un puntazo, ¿verdad? 

Sí, jajaja. Lo probó y de forma espontánea subió una foto en su Instagram de lo que ella consideraba UN DOMINGO PERFECTO…

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En Barcelona, sirven vermut DOMINGO en uno de los locales más emblemáticos del Eixample izquierdo: Senyor Vermut que abrió puertas hace dos años y medio y ya es un must para el aperitivo en la capital catalana.  Su propietario Jordi Miralles cuenta sin complejos que en vermut DOMINGO “predomina la dulzor a los amargos”. Y añade: “Es un vermut en la línea de los clásicos y muy fácil de beber. Quizás es más floral, más aromático que el vermut que tenemos de la casa, pero es indiscutiblemente más dulce en boca, por lo tanto, menos equilibrado”. El vermut es el punto fuerte del establecimiento pero no sólo. También las tapas que preparan para el almuerzo o la cena  son una delicia.  “El vermut con lo salado va de maravilla y también le va bien el picante y el vinagre. Un buen maridaje sería con boquerones, banderillas pero también con una bomba o unas bravas”. Sobre el momento que vive el vermut, Jordi lo tiene claro: “Está on fire. Hemos recuperado la costumbre de tomar un vermutillo, una costumbre que no se había perdido en los pueblos pero si en Barcelona y ahora vuelve y parece que para quedarse”. En Senyor Vermut, el de la casa es de tirador y se sirve bien fresco. Pero además, se puede escoger entre 40 referencias distintas. “Hay para todos los gustos” advierte Jordi.  

La bodega Celler de Can Dani, con más de 30 años de historia en el barrio de Gràcia de Barcelona incorpora en sus estanterías botellas clásicas  y otras de más modernas y actuales, como el vermut Barbarosso de garnacha tinta elaborado por el enólogo Xavi Garcia en la bodega Alella Vinícola. 

El Mediterráneo y su costa fue, durante siglos, lugar de abordajes piratas…. La leyenda hace revivir en este vermut a Barbarrosso, el pirata más gourmet que pisó el paisaje de la costa de Barcelona. Barbarosso no tenía loro, ni garfio ni pata de palo… pero poseía un cofre repleto de ricos tesoros: las buenas hierbas, cítricos y especias que hoy inspiran esta sabia receta. De lo mejor de Barcelona y del conocimiento y buen gusto de sus secuaces nace este vermut, sabroso y natural, hecho a partir de uva Garnacha y sin especias dulces”.

Un vermut que tiene esencia de vino más que de vermut. Es una garnacha elegante y tentadora de uva de la región, aromatizada con plantas mediterráneas 100% naturales como el pomelo, la naranja, el hinojo, el hisopo, la quina, la melisa, la mejorana, el tomillo, el romero, el ajenjo, la flor de saúco, angélica, cardamomo, coriandro, azafrán y jengibre entre otras. Un cóctel muy apetecible junto con Barbabianco de pansa blanca. En Celler Can Dani no han notado, a pesar de la fiebre vermutera, un aumento muy significativo de consumo de vino aromatizado. “Tiene un público muy concreto” cuenta Daniel Vicente, su propietario. Y añade: “Hemos ampliado de 10 a 15 las referencias y tenemos gamas media y media-alta. Es un consumo más bien local”. Lo que sí que tienen demostrado, con un 85% de referencias de vino catalán, es que el consumo de vino de La Rioja ha bajado y el interés entre sus clientes se centra más ahora en regiones como Costers del Segre, Montsant y otras denominaciones de origen del arco mediterráneo. 

Nuestro público es gente abierta. Tenemos unas 2.000 referencias y ahora queremos ampliar el mostrador de vinos espumosos y cavas. Nos queremos especializar en los de gama alta. Vamos a tener todos los espumosos de Clàssic Penedès en septiembre. Antes sólo se consumía cava muy estacionalmente, pero en los últimos tiempos está creciendo el consumo” explica Daniel, mientras atiende a los clientes habituales. Es sábado, cerca de las dos de la tarde, hora de cierre para el parón de mediodía y volver de nuevo por la tarde para completar la semana. “Nos gusta descubrir nuevas referencias a nuestros clientes, muchos se dejan aconsejar, y sobre todo les mostramos vinos que no sean de marcas convencionales. Empezamos hace 30 años con 500 referencias y ahora estamos en las 2.000. Ampliar el abanico nos permite llegar a nuevos públicos” se sincera el propietario de Celler Can Dani.

El establecimiento tiene también su división on line con la tienda Enterwine.es. “No crecemos en clientes, pero sí, y bastante, en número de ventas. Sobre todo, clientes internacionales. En la tienda física los fidelizamos. Hace poco hemos recibido una compra de Lituania, unos días antes el comprador había visitado Celler Can Dani en Barcelona”. Daniel Vicente relata que la clave es adaptarse a los tiempos y entender las necesidades cambiantes del consumidor. A lo largo de 30 años, la tienda de vinos ha sido hasta charcutería… Pero ahora el vino catalán es su signo de identidad. 

En sábado, llegan hasta papás con niños de poco más de dos años que montan en una moderna bicicleta, a la que han añadido una caja de vino de madera para transportar el que adquirirán en Celler Can Dani. La moda sigue, aunque mucho más sostenible, y ya va pasando de generación en generación.

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