Experiencias

enero 25, 2017

#vinseumsub25: tecnología, jóvenes y cultura del vino

El concurso de Instagram organizado por Vinseum y la relación de los jóvenes con la cultura del vino.

El vino se disfruta y es saludable”, reza el eslogan de la Federación Española del Vino (FEV) en la cabecera de un estudio publicado en el año 2005 sobre el consumo de vino y los jóvenes. Titular esperanzador para hacer frente después a conclusiones que quisiéramos que fueran otras, siendo el nuestro el país con más hectáreas de viñedo cultivadas del mundo. Mucho me temo que en 12 años poco han cambiado las cosas… O quizás hayan empeorado. “El mundo del vino comporta buen gusto y distinción”, opinan los jóvenes. Pero las cifras son demoledoras, según el estudio citado de la FEV: “Sólo un 11% de los jóvenes ha bebido vino de manera regular en el último año”. “El joven no percibe el vino como una bebida cercana y accesible. Es para entendidos y para quedar bien”, remata el análisis. Sonrío al leer que con la edad – “cuando van madurando”, cito textualmente – el vino va entrando en sus vidas… Pero entristezco cuando veo que el hogar es el espacio de descubrimiento del vino para muchos de ellos, aunque en las situaciones más cotidianas es cuando menos está presente.

Desapareció el porrón de la mesa ya en 2005… ¿Y hoy? Leo otro estudio, de 2009, del Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV) y sigue insistiendo en que existe “un bajo porcentaje de consumo de vino entre los más jóvenes”. “Crece a medida que se tiene más edad y esto implica una mayor asociación del consumo de vino desde/ hacia la responsabilidad”, recoge. Buena manera de verlo. El documento de la OEMV concluye que el principal reto estriba en “la comunicación de las ocasiones de consumo”. Para ello, establece dos desafíos. El primero: “Dotar al vino de atributos que tengan que ver con el entretenimiento y con el tiempo de ocio, sin buscar un momento o una situación situación especial y desde un consumo responsable. Por otro lado, la dimensión de cotidianidad, introduciendo el vino en la mesa diaria”. El segundo: “La eliminación de barreras hacia el consumo. Una de las más importantes pasa por romper la distancia, el divorcio existente entre jóvenes y vino”.

¿Y las soluciones? Pues las que aún esperamos a implementar hoy, en 2017… “Trabajar el acercamiento del vino a los jóvenes a través de la comunicación, internet, las redes sociales y los blocs, por un lado, y por otro, trabajar sobre el producto con sistemas fáciles de cierre/apertura de botellas, vinos de baja graduación y bajo en calorías y desarrollo claro de sabores afrutados”, concluye el estudio.

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Pero no todo es desolador. Hay instituciones que asumen la responsabilidad de fomentar la cultura del vino y lo hacen con propuestas que en fondo y forma están ideadas para los jóvenes. El Museu de les Cultures del Vi de Catalunya, VINSEUM, con sede en Vilafranca, promueve el concurso de Instagram #VinseumSub25. “Queremos conocer cómo se relacionan los jóvenes con el vino e invitarlos a participar activa y lúdicamente a través de las redes y la tecnología”, cuenta Jordi Ribas Boldú, responsable de Actividades Culturales y Servicio Educativo. Y añade: “Para el sector del vino es importante poder compartir las virtudes del consumo responsable y cultural y hacerlo en grupos de población como los jóvenes, que generalmente se sienten más próximos a otras bebidas o hábitos sociales”. Sin duda, desde VINSEUM se quiere trabajar en esta dirección. 

El concurso está indicado para jóvenes de entre 18 a 25 años, usuarios de la red Instagram, con más de 600 millones de usuarios en el mundo. “Captura el espíritu que envuelve el mundo del vino y podrás ganar uno de los tres fantásticos premios que tenemos”, sugiere el Museu. Se pueden publicar imágenes donde el vino o su entorno sean protagonistas y se valorará “la originalidad y la oportunidad de las imágenes, pero también las experiencias lúdicas de convivir con el vino y sobre todo las imágenes que demuestren el placer de tomar vino”. Empezó a finales de diciembre y hasta el 5 de febrero (a las 18.25h)  hay tiempo para colgar instantáneas que emocionen. “Escogemos Instagram porque ahora mismo es una de las redes con más usuarios y que entre una gran parte de la población joven está más activa; por su inmediatez y capacidad de mostrar directamente el presente que compartimos todos”, cuenta Jordi Ribas Boldú.

Los usuarios ya han empezado a instagramear con #VinseumSub25. Copas de vino, diseños con corcho, paisajes del Penedés, detalles del viñedo, pinturas y hasta felinos son algunas de las propuestas visuales que se disputan los tres premios, pero se esperan más. Los jóvenes son creativos, inquietos y curiosos. Sólo falta que les acompañe más a menudo la copa de vino. “La acción se suma a un programa de VINSEUM que llevamos a cabo para relacionar a los jóvenes y al vino”, cuenta el responsable de Actividades Culturales y Servicio Educativo. Son conscientes que los jóvenes viven al margen de los museos y del vino, y de ahí la iniciativa. “Otras acciones importantes han sido catas dirigidas especialmente para su edad, algunas organizadas por ellos mismos, y una estrategia general de invitar gratuitamente a entrar en el museo a todos los jóvenes que cada año cumplen 18 años (la edad que actualmente marca el límite legal para beber bebidas alcohólicas y, por lo tanto, el vino)”, relata Jordi Ribas Boldú.

Todas las acciones buscan “compartir el disfrute responsable del vino y también poner en valor su importancia cultural y social en los contextos habituales”, según Ribas. “Nuestro deseo sería que los jóvenes, individualmente o en colectivo, pudieran participar más activamente de la programación y actividad del museo”, asegura. Quizás los premios de esta iniciativa lo consigan. El primero, detalla, es “una experiencia orgánica y orgásmica”. Consiste en un lote de productos de La Festival, visita a la bodega Casa Berger y una ruta en caballo por Olèrdola, para 4/6 personas. El segundo, una caja con productos de la tienda de VINSEUM + dos menús VINSEUM y el tercero son dos entradas para un equipamiento único en Catalunya, el Museu de les Cultures el Vi, con cata incluida y una actividad gratis para las dos personas, de las que se programan en el espacio. Los dos primeros premios los concede un jurado profesional y el tercero, el público, es decir, los me gusta que reciba la imagen entre todos los usuarios durante el período del concurso.

*Imagen del concurso

"A nivel mundial se bebe la misma cantidad de vino que hace 10 años, pero algunos países con tradición vitivinícola arraigada han sido reemplazados por otros no productores o de nueva formación", contaba la semana pasada en La Vanguardia el sumiller Ferran Centelles. Las cifras no nos acompañan. Si queremos contar con consumidores de vino en el futuro habrá que incidir cultural y educativamente en ellos, desde ya. Bienvenida sea la iniciativa de VINSEUM, un aliciente más para sumar jóvenes a un mundo apasionante que aún les resulta distante. Suerte que cada vez más encuentran referentes de su misma edad, con los que simpatizan y se comunican. Por el perfil de vinos y por los mensajes. Como dicen en Succés Vinícola (DO Conca de Barberà), nuestros vinos son para “compartir felicidad”.