junio 21

Iluzione

Iluzione, más allá del plato principal

Salgo de los estudios de Catalunya Ràdio, es hora de comer y tengo una reserva para dos en Iluzione (C/ Ferran Agullo, 18), el gastrobar de Luzio, una bonita tienda de decoración situada al lado del Turó Park. Hacía mucho tiempo que quería descubrir este lugar y, al fin, ha llegado el momento.

El local tiene dos accesos: un precioso, casi paradisiaco, acceso directo al gastrobar repleto de palmeras y vegetación y otro desde la tienda de decoración. Los identifican claramente los carteles luminosos de Iluzione y Luzio, pero hay que saber que en la planta inferior se fusionan en un mismo espacio. El acceso directo al local es por escaleras, las mesas se van situando en cada uno de los peldaños hasta llegar a la planta baja, mientras que el acceso por la tienda es una rampa sin escalera alguna. En otra situación este apunte no tendría importancia, pero mi acompañante va en silla de ruedas y la accesibilidad es uno de los factores decisivos para tomar la decisión de ir o no a un restaurante. Conversamos sobre el tema con el responsable de Iluzione y nos cuenta que están haciendo avances en el tema y que pronto tendrán implementado el sistema para que cualquier persona, con silla de ruedas o sin ella, pueda disfrutar al completo de todos los ambientes de Iluzione. De entrada, eso es una buena noticia para nosotros.

*Autora: Núria Escalona

*Autora: Núria Escalona

Tomamos asiento y rápidamente nos atienden. Estamos en un ambiente intimista, con poca luz –aunque las mesas están bien iluminadas-, decorado teniendo en cuenta el más mínimo detalle y con unas amplias mesas de mármol que dan mucho juego a la hora de fotografiar los platos. Es más, si os gusta alguna de las piezas de decoración lo más probable es que también la podáis comprar. Pero volvamos al tema, ¡la comida!

Aceptamos hacer un menú degustación para conocer las últimas novedades de la carta. Hace poco que han hecho cambios en la dirección del gastrobar y el responsable nos cuenta que su fuerte son los cócteles. Desprende tanta pasión que dejamos que nos aconseje al completo, en comida y también en bebida, al más puro estilo de las coctelerías anglosajonas, donde no pides un cóctel concreto sinó que el coctelero lo hace en función de lo que te apetezca y tu estado de ánimo. Hoy comemos con cócteles. Por suerte vamos con tiempo, no hay ninguna prisa y hemos venido a hacer lo que más nos gusta, disfrutar de la gastronomía.

*Autora: Núria Escalona

*Autora: Núria Escalona

Primera sorpresa implacable. Una copa con mucha menta esconde un cocktail llamado Hugo a base de cava, lima y jugo de saúco. ¡Es muy refrescante! ¡Damos el disparo de salida al festival gastronómico!

Tres tartars coronan los entrantes: uno de atún, otro de salmón y un tercero de ternera. Indiscutiblemente el de salmón supera todas mis expectativas, aunque mi compañero ha quedado fascinado por el tartar de atún. El tartar de salmón -ellos lo llaman insalata maui-  va acompañado de una base de guacamole y quinoa, además de un suspiro de miel de maracuyà y crujiente de cebollita. El tartar de atún - ellos lo llaman insalata honolulu- llega sobre un colchón de arroz cubierto con puré de chutney mango. Y, por último, el tartar de ternera -llamado vitello tartare en la carta- tiene una presentación muy curiosa, va en un vaso de cristal y se compone de ternera lechal gallega con olivas, queso parmesano, rúcula y aceite de trufa blanca. También está muy rico, pero el salmón me ha robado el corazón.

*Autora: Núria Escalona

*Autora: Núria Escalona

De lo fresquito a lo caliente. Es momento de hincar el diente a los platos principales y también hay un cambio de cocktail. Si el primer cocktail era muy refrescante, el segundo tiene un toque dulzón. Nos han preparado un Passion Dream, un cocktail de cava que lleva fruta de la pasión, passoa y lavanda. En paralelo llegan dos focaccias: una Norma y una de Pulled Pork. Empezamos por la focaccia de Pulled Pork a base de secreto ibérico y costillas de cerdo deshilachadas con salsa barbacoa, però cuando nos llevamos a la boca la focaccia Norma nos quedamos sin decir palabra. La Norma es una focaccia vegetal a base de berenjenas, ricotta, rúcula, salsa de tomate y queso parmesano. La ricotta se deshace literalmente en la boca, es una delícia. Pero la cosa no acaba aquí. Seguimos con un roast beef -llamado Roast Beef Fighetto en la carta- acompañado de unas base de puré de patatas trufado. Al llevarlo a la boca no pude aguantarme y dije: ¡Deja de comer todo lo otro, prueba este puré de patatas!

*Autora: Núria Escalona

*Autora: Núria Escalona

Cuando ya casi no podíamos más, todavía faltaba un plato. Retiran los platos y entra al escenario un pulpo a la putanesca. El pulpo no es una de mis pasiones, hay que reconocerlo, pero sí de las verduritas que lo acompañan. Soy muy exigente con los acompañamientos que llevan los platos y esas verduras tienen un aspecto que no se puede despreciar. La vista no me engaña, son unas verduritas bien troceadas, salteadas y caramelizadas con mucho mimo. El sabor lo confirma. Son el tipo de acompañante que en muchos otros sitios deberían tomar como ejemplo a la hora de ofrecer un buen acompañamiento vegetal a sus platos.

*Autora: Núria Escalona

 Y no hay una buena comida sin un buen postre. Cheesecake y tiramisú, los dos en tarro, una apuesta muy fotogènica y pràctica para los dulces que dan fin a una comida muy completa. Amante del cheesecake como soy, no me conformo con cualquiera, no me gustan ni muy dulces ni muy sosos y es un error que tengan un coulis que no sea casero. Nada de eso es lo que encontraréis en el cheescake de Iluzione. Una rica deconstrucción de cheescake en tarro donde los frutos rojos son ricas fresas preparadas al momento, ellos lo llaman Cheesecake al estilo New York. Por otro lado, el Tiramisú es una fusión entre la clásica receta italiana y la introducción de ingredientes españoles, en este caso el sobao de Santander.

*Autora: Núria Escalona

Termina nuestra comida, pero no nuestro paso por el restaurante. Entablamos conversación con su responsable y vamos descubriendo otras cosas menos perceptibles. Nos han quedado muchas exquisiteces por probar, pero nos habla de una mortadela que traen de Serbia –cosida a mano como si fuera una pelota de fútbol- y junto a la cuenta terminamos por descubrir su sabor. Nos quedamos mucho más tiempo, pero hay que poner fin a la cita. Hemos comido mucho en un restaurante de estilo industrial que tiene muy en cuenta la decoración, pero no por ello deja de lado su principal atracción, la comida. Partiendo de una base de productos de calidad, en Iluzione destaca el trabajo por el acompañamiento de los platos, todo está pensado al más mínimo detalle. Tendremos que volver, nos han quedado delícias por saborear, además sabemos que es un local que también abre las puertas por la noche y el ambiente debe ser muy interesante. Comida italiana en un ambiente neoyorkino en medio de la ciudad de Barcelona.

*Autora: Núria Escalona

 

Mapa

Calle Ferrán Agulló 18, 08021 Barcelona

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